A poco más de un año vista para el apagón analógico, el 60% de los líderes del sector audiovisual español consideran que el país está poco o nada preparado para este momento. El escepticismo es mayor entre los operadores de televisión privados (74%) y las entidades de carácter local (83%). Por el contrario, las empresas de tecnología y los operadores de televisión pública opinan que España está muy o bastante preparada (60 y 57% respectivamente).
Son datos del "Estudio de opinión: tendencias sector audiovisual", realizado por Time Consultants para el Centro Sector Público-Sector Privado del IESE, en el que han participado cerca de 170 responsables de máximo nivel de diferentes segmentos del mundo audiovisual. El objetivo del trabajo es conocer el punto de vista de los principales agentes sobre las tendencias del sector en lo referente a la TDT, la televisión pública y los nuevos formatos.
Pero, ¿por qué España no está en condiciones de afrontar esta cita histórica? Las dificultades para conseguir una cobertura amplia; la falta de confianza generalizada acerca de la fecha del apagón; la falta de interés en la TDT de ciertos operadores; la inexistencia de planes concretos de implantación; y la escasa implicación de la Administración emergen como las principales causas de escepticismo.
La acción tractora que tendría que agilizar la migración a la TDT correspondería principalmente, según estos agentes más críticos, a la Administración y organismos reguladores por un lado, y a los operadores y canales por otro. En este sentido, demandan el impulso de campañas divulgativas de información al usuario, la promoción de la adaptación vía incentivos económicos, la definición de planes concretos de actuación y la elaboración de una oferta de contenidos de más calidad.
¿Un modelo rentable?
Un 64% de los consultados consideran que el modelo de TDT implantado es poco o nada sostenible. Operadores (81%), expertos (65%) y entidades de ámbito local (81%) son los que se muestran menos optimistas sobre este particular.
En lo que concierne a la financiación de los nuevos canales de TDT privados, la mayoría de la muestra considera que los ingresos publicitarios derivados de la inserción de anuncios seguirá siendo la principal fuente de ganancias (68%). No obstante, una amplia mayoría considera que se potenciarán nuevas vías de acceso a recursos económicos, principalmente a través de servicios y publicidad interactiva (61%) y fórmulas de pago por visión (58%).
Los encuestados afirman, de forma bastante unánime, que para que los canales de TDT estatales resulten atractivos deberían apostar en primer lugar por contenidos temáticos (67%) y por eventos deportivos (54%). En este contexto, la mayoría de líderes de opinión consultados aboga por la implantación de la TDT de pago.
¿Dónde queda la televisión pública?
Un gran porcentaje de la muestra es contrario a que las televisiones públicas compitan en contenidos con las privadas (64%). Los operadores de televisión, sin embargo, no comparten esta concepción (54%).
Respecto a la relación entre la calidad de estos contenidos y el ámbito de actuación de la televisión pública, una de las preguntas planteadas en el estudio es si las televisiones autonómicas deberían unirse para ofrecer contenidos con unos estándares óptimos. Un 60% de los participantes opina que no es necesaria la agrupación para ofrecer contenidos de calidad. Entre éstos, destacan los operadores de televisión pública (81%).
La financiación de los canales públicos estatales, de acuerdo al 66% de los encuestados, debería optar por un modelo mixto (fondos públicos e ingresos publicitarios). El porcentaje aumenta hasta el 71% en lo que se refiere a las televisiones autonómicas.
En este sentido, son los operadores de televisión privados los que defienden de forma más decidida la financiación exclusiva a cargo de fondos públicos (59%). Entre los entrevistados que descartan una financiación de la televisión pública exclusivamente a cargo de los presupuestos del Estado, aproximadamente la mitad se muestra favorable a establecer un límite a su publicidad.
En busca de nuevos formatos
El estudio lanza una mirada al futuro. Según los entrevistados, los nuevos formatos que cobrarán mayor importancia para el usuario en los próximos cinco años serán, en orden decreciente: Internet; TDT; televisión por Internet; autoproducciones (productos del estilo de los que se encuentran en el portal Youtube); televisión por móvil; y televisión por cable.
Dentro de este escenario, los agentes con mayores oportunidades de consumo audiovisual serán las productoras de contenidos, los operadores de televisión privada (TDT), y los operadores de telefonía. La otra cara de la moneda la conforman los operadores públicos, de cable, privados (no TDT) y empresas de radiodifusión.
El estudio trata específicamente el futuro de la televisión por telefonía móvil sin arrojar datos concluyentes al respecto. La muestra se divide a partes iguales entre los que lo ven como un modelo de negocio de éxito y los que no. La mayoría de los líderes del sector opinan que la transmisión de contenidos a través del teléfono debería financiarse de manera mixta (56%).
En los últimos tiempos se ha visto cómo el binomio piratería-sector audiovisual ha ido en aumento. Pero, ¿qué es realmente la piratería? Un 68% de los agentes consultados no consideran que la descarga de contenidos de Internet para autoconsumo lo sea. Quizás por ello, la mayoría se muestra en desacuerdo con que se cobre un canon por descarga de contenidos.
Cerca del 60% de los entrevistados aboga por que no se pongan límites tecnológicos para proteger a los autores. Es más, un 87% de la muestra opina que la tecnología está ayudando a acercar a más creadores a la audiencia.